Para celebrar la aparición del libro de Manuel José Arce “Crónicas del café de los fantasmas”, editado por la Editorial de la Universidad de San Carlos de Guatemala, se invitó a un grupo de amigos de Manuel José Arce transformados en espectadores-actores-lectores, apropiándose cada uno de dos o tres páginas del libro, dirigidos por Roberto Días Gomar, hombre de teatro de peso completo.Fue una reunión sin fronteras, recordando que en el sur de Francia, hacía exactamente dieciocho años, se extinguía un amigo fuera de lo común. Reflectores, cámaras de vídeo y fotografía, candelas, partituras, obedecían a Díaz Gomar, incluyendo también al elenco compuesto por María Mercedes Arrivillaga, María Mercedes Arce Arrivillaga, hija de Manuel y de la Mona, Julia Vela, su hermana, Alfonso Bauer Paiz y su esposa, Luz Méndez de la Vega, Ramón Banus, autor de la portada del libro; Jorge Carro, Byron Rabé, alto funcionario de la USAC, patrocinadora del acto, y su señora, María Teresa Martínez, Javier Pacheco, muchos otros amigos y el servidor de ustedes. A todos nos embargaba la emoción.Parecía, en ciertos momentos que, del más allá, Manuel José Arce con Hugo Carrillo y Alfredo Balsells Tojo, parroquianos también del Café de los fantasmas, aplaudían alegremente, felices de reencontrarnos o de convencerse de que, en realidad, nunca nos habíamos separado.Un gran ausente: el doctor José Barnoya, el Sordo, elemento vital del humor chapín y, en especial, del humor estudiantil. Conociéndolo, sé que su ausencia fue involuntaria, ya que él es un modelo de fidelidad, en vida y después, cuando de amigos se trata.Inició la presentación del libro. Diseminados en las distintas mesas estábamos los lectores esperando que se levante el telón imaginario.Iba entrando y entrando cada vez más gente. Me decía en mis adentros: “¿Qué vamos a hacer?” El panorama incluía todas las generaciones, todas las tendencias. Tal como en vida, Manuel José Arce, una vez más, abría de par en par las puertas.Una gentil acordeonista daba un toque más francés a la velada.Llegó el momento para mí de leer el texto escogido. Al lado de Concha Deras, mi compañera de fórmula, encendí la veladora y empecé a leer el homenaje a Edith Piaf, en el Cementerio del “Pere Lachaise”.Y, de repente, me pareció ver acercándose otros fantasmas: los distintos “Manuel Josés” imaginarios que cada uno construyó y conserva cuidadosamente en su mente y en su corazón. Y de repente me sentí como rodeado de un montón de gente sin que pudiera separar la realidad de la fantasía. Me decía: “¿Cómo cabe tanta gente en este espacio reducido?”Y, al terminar de leer, apagué mi veladora. Mis pensamientos desaparecieron por todos y cada uno de los asistentes como después de cada lectura. Manuel José supo crear una gran familia, dando a la palabra familia una dimensión adicional de verdadera amistad y entendimiento total.No sé si, para él, podemos decir que descanse en paz, ya que conocemos su inagotable creatividad y su sentido del humor sin parangón.


0 Responses to “CRITICAS”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




diciembre 2016
L M X J V S D
« Feb    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Meses

Recent Entries


A %d blogueros les gusta esto: